4 técnicas efectivas para dejar de suponer y empezar a entender
Los problemas de comunicación son el clásico problema de las parejas, y esto se debe a que no escuchamos lo que nos quiere decir nuestra pareja. Simplemente nos vamos directo a interpretar, sobre interpretar, y re interpretar los mensajes de ella.
Muchas veces es porque creemos conocer tanto nuestra pareja, que sentimos vehemente que sabemos lo que nos quiere decir, o lo que nos quiso decir, y lo que nos piensa decir a futuro. Por lo tanto, dejamos de preguntar, dejamos de indagar en el sentido que tuvo la otra persona de decir lo que dijo. No le damos espacio al otro para que nos explique. Y entramos en un círculo vicioso, donde creemos saber con total precisión lo que el otro nos quiso decir. No invertimos tiempo ni energía, en preguntarle a qué se refería con esto o qué quiso decir cuando dijo esto, sino que nos quedamos con nuestra propia verdad.
Preguntas, más preguntas y más preguntas
Lo primero es entender esto, que lo que yo creo que el otro me quiso decir, tal vez no es. Es decir, abrir espacio a la duda, abrir espacio a que mi pareja me hable, me explique y se comunique conmigo. Entonces podemos preguntarle: «cuando me dijiste esto: «yo comería cualquier cosa» ¿a qué te referías?» Por qué nuestra primera interpretación puede ser, que ha nuestra pareja lr es indiferente qué comer, porque le es indiferente qué hacer conmigo. Y tal vez el «yo comería cualquier cosa» responde más a: «no quiero gastar tiempo en qué comer, más bien prefiero pasar tiempo conversando contigo y saber de ti».
Cuando le pedimos a nuestra pareja que nos explique qué nos quiso decir, damos espacio a la duda, y le damos espacio al otro que nos explique y se dé a conocer. Solo así podremos salir de nuestra mirada del problema, conocer otra visión del conflicto, y poder ponernos en el lugar del otro, porque lo empezamos a conocer. Necesitamos romper esta sensación de que yo ya conozco a mi pareja, yo ya sé lo que me quiere decir, yo sé lo quiso decir, yo sé a lo que se refería.

Escuchar, escuchar y escuchar
Siguiendo esta línea es fundamental, escuchar al otro, si queremos dar espacio a mejorar nuestra comunicación, debemos escuchar lo que el otro nos quiere decir. Muchas veces en medio de la discusión, nosotros creemos y ya sabemos lo que nos quiso decir. Entonces podemos solo preguntar, para pretender qué queremos conocer la mirada del otro, pero no lo escuchamos. En la medida que nuestra pareja nos está hablando nosotros no estamos escuchando, estamos pensando en qué podemos responderle y cómo continuar con la discusión.
Al dar espacio a escuchar al otro, nuestra pareja también se va a ir abriendo, y va a ir de a poco contando más cosas, más sensaciones y emociones. Sólo así lo podemos ir conociendo mejor y entendiendo su punto de vista. Al escuchar al otro, deseamos comprenderlo y no defendernos de él.
Hablar y explicar desde el cariño
Una vez que ya fuimos escuchando a nuestra pareja, es importante, también darnos nosotros a. conocer. Ya que no solamente consiste en escuchar al otro, que la otra persona se abra y nos enseñe su mundo interno. Sino también en poder dar nuestra opinión, en poder nosotros mismos darnos a conocer.
A veces estamos tan molestos, tan desilusionados, que ni siquiera queremos contar lo que nos pasa, explicar al otro lo que estamos sintiendo. Este silencio, genera una distancia en la relación, y no ayudamos a nuestra pareja a que nos pueda comprender mejor.
Es fundamental, darnos a conocer, porque así la única posibilidad que tenemos de que la otra persona entienda lo que le queremos comunicar, entienda lo que nos ha estado pasando y pueda empatizar en el porqué de nuestro sentir.

Ser consciente que nuestro cuerpo habla
Muchas conflictos surgen a partir de que creemos de que nada nos pasa, pero tenemos un rostro serio, una mirada perdida y no tenemos contacto directo con nuestra pareja. Y nuestra pareja nos pregunta «¡qué te pasa?», y nosotros automáticamente respondemos :»nada». Pero nuestro cuerpo está diciendo, «estoy molesto, estoy triste, estoy asustado, estoy preocupado».
Esto es un proceso aprendizaje, el de darnos cuenta que nos pasan cosas, y que nuestro cuerpo lo está demostrando. Por lo tanto, cuando nuestra pareja nos pregunta acerca de que si nos pasa algo, debemos detenernos un momento y pensar: «¿me pasa algo? ¿Estoy completamente en calma? ¿Estoy completamente bien?». Y si no es así, podemos parar un segundo y pensar en qué es lo que nos puede estar teniendo incómodos.
Por lo que esta pregunta de nuestra pareja es una señal que nos quiere mostrar de que hay algo que no está en armonía completamente. Así como cuando nos duele alguna parte del cuerpo, que es una señal de que algo no está funcionando bien. Si nuestra pareja nos pregunta qué nos pasa, podría corresponder a lo mismo, una señal emocional de que hay algo en nosotros que no está del todo bien. Interpretar por tanto esta pregunta desde el cariño y la preocupación hace una gran diferencia en la comunicación.
Siendo consciente estas tres técnicas, probablemente los problemas de comunicación van a disminuir, ya que nos predisponemos al diálogo. Comenzamos a ver al otro como un compañero, más que un contrincante. Queremos entenderlo y queremos darnos a entender.
Al ir conociendo más en profundidad tanto a nuestra pareja como a nosotros mismos, se nos hará más fácil comunicarnos, entendernos y amarnos.